Después Dios el Señor plantó un jardín en la región de Edén,

en el oriente, y puso allí al hombre que había formado.

Genesis. 2:8

 

Ya sea desde un punto de vista más piadoso o más descreído, todas las recreaciones y aproximaciones que conocemos sobre el paraíso comparten siempre una condición visionaria, especulativa y fantástica. Un lugar idílico, maravilloso, y supuestamente creado para el goce y disfrute del hombre ante una naturaleza domesticada y sumisa. Un vergel extraordinario – a la vez que inconcebible – que hace que nuestra relación con dicho territorio sólo pueda venir dada a través de representaciones ideológicas e instrumentalizadas.

Históricamente, el recurso más efectivo para acceder al paraíso ha sido el paisaje pictórico. Una temática altamente tratada dentro de la historia de la pintura occidental que ha ido ofreciendo a lo largo de los siglos posibles validaciones estéticas y filosóficas del Edén. Pensemos por ejemplo en el idealismo sosegado de El Jardín del Edén de Jan Brueguel o en el mítico Jardín de las Delicias de El Bosco, el cual avanza ya cierto componente desestabilizador frente a la armonía entre hombre y naturaleza que caracteriza la imagen idílica del paraíso.

No obstante, y teniendo en cuenta el interés de Pedro Luís Cembranos (Madrid, 1973) por ámbitos de investigación de carácter periférico y marginal, podemos afirmar que los referentes más contundentes y sugestivos de Visions of Eden, no los encontraremos tanto en la historia oficial del arte, sino en las ilustraciones pedagógicas y moralistas de los libros de catequesis u otras publicaciones de carácter religioso. Lecturas ingenuas y pasionales que, desprovistas de intencionalidad artística y dotadas a su vez de un misticismo exagerado, se erigen como el testimonio gráfico más influyente dentro de la nueva producción de pinturas que el artista muestra para su primera exposición individual en la Galería José Robles de Madrid.

1 2

En este sentido, adentrarnos en Visions of Eden significa toparnos cara a cara con el enfoque paródico y siniestro que define la obra de Pedro Luis Cembranos. En este caso, un análisis crítico de dicha tradición paisajista en el que, a medio camino entre la liberación ideológica del dogma religioso y la fascinación formal de su representación estereotipada, ofrece una serie de interpretaciones grotescas, inquietantes y turbadoras sobre el concepto arquetípico del Edén. Un ejercicio constante de revisión y redefinición del paisaje idílico basado en dos premisas fundamentales e indisociables: la subversión de la norma, y la incorporación solemne y ridiculizada de lo imprevisto.

Así como en otras ocasiones, los proyectos de Cembranos requieren múltiples registros de presentación (grabado, fotografía, instalación, video…), Visions of Eden se centra exclusivamente en el trabajo pictórico. Una reivindicación básica de su condición de pintor – o más bien de pintor de raíz conceptual – que da lugar a dos tipos de piezas autónomas y complementarias. Por un lado, una colección diversa de pinturas sin título que convidan a un acto de sublimación paródica del paraíso. Por el otro, Somewhere over the Rainbow, un guiño lírico e irónico al paisajismo flamenco.

Si analizamos las diferentes obras que estructuran el eje central de Visions of Eden, nos encontramos con una suerte de narración épica y postromántica confeccionada a base de conceptos ajenos a la tradición idealista y armoniosa del paraíso. Escenografías y paisajes desconcertantes – una manada de elefantes guiada por un mono de feria, un bebé-tritón bañándose en una piscina de plástico, un león y un niño juntos en un camino campestre, publicidad de bienvenida al paraíso, un paraje desolado, una montaña nevada, un río rosa… – capaces de desestabilizar y cuestionar aquello que creíamos seguro y certero a partir de la combinación imposible y utópica de continuos juegos de contrarios.

A continuación, Somewhere over the Rainbow ofrece un contrapunto formal al relato principal de la exposición. Una serie de réplicas de paisajes crepusculares de maestros flamencos que, como bien indica su título, parecen sumergidos y situados justo en medio de las franjas multicolor del arco iris. Una ambigüedad plástica a caballo entre el error de impresión y la interferencia audiovisual que dota al paisaje de un halo de misterio e irrealidad fantasmal.

Visions of Eden supone la puesta en crisis radical de todas aquellas representaciones y creencias que conforman la percepción sublimada del paraíso. Al fin y al cabo, una dialéctica antagónica que nos permite desvelar la invención y la trampa anestésica que es en sí la convención social y cultural del Edén. Algo que en la obra de Pedro Luis Cembranos se plasma a través de un método tan sencillo como infalible: el desplazamiento y supresión de lo lógico a favor de la anomalía.

 

Anuncios